sábado, 3 de agosto de 2019

Salesianidad IV


Qué significa para mí ser docente hoy 



Para mi ser docente hoy significa muchas cosas, creo que una de las principales es el ser guía para nuestros alumnos y poder acompañarlos a lo largo de su extensa trayectoria escolar. Muchas veces la escuela es el único lugar en el que algunos niños pueden ser escuchados y tomados en cuenta, donde se les permite tomar sus propias decisiones y se les da espacios de reflexión que les permitan desarrollar su pensamiento crítico y cultivar su espiritualidad. Socialmente, muchas veces se menosprecia a la docencia, en especial a la relacionada con el nivel inicial, considerando la profesión como inferior a otras. Me parece que esto generalmente se debe al desconocimiento, por parte de la sociedad, de todo lo que conlleva ser docente, no solo en la escuela sino también fuera de ella, ya que muchas veces no se ve el trabajo previo y posterior que se debe realizar a la hora de dar clases o la diversidad de recursos que debemos pensar para que cada uno de nuestros alumnos tenga una educación de calidad y que se adapte a sus necesidades educativas. 


El constante avance de las nuevas tecnologías y la necesidad de tener todo inmediatamente generan nuevos desafíos para la escuela y los docentes, los cuales deben ingeniárselas para implementar novedosos recursos que vallan a la par de las necesidades de los niños de hoy; creo que debemos incorporar naturalmente a las TIC en nuestras planificaciones, enseñándoles su uso correcto a nuestros alumnos y aconsejándoles sobre la seguridad que deben tener al utilizarlas. Con respecto al aspecto eclesiástico, se ven muchos alumnos en escuelas religiosas que no se muestran interesados por la espiritualidad; me parece fundamental el generar nuevos recursos que les permitan a nuestros alumnos sentir curiosidad y la necesidad de conocer a Jesús hombre (contándoles sobre sus acciones y los valores que profesaba), además de brindarles espacios y encuentros que les permitan descubrir, cultivar y seguir desarrollando su fe. También me parece sumamente importante realizar trabajos y actividades conjuntas que involucren a sus familias, buscando siempre lograr que la escuela se encuentre abierta a la comunidad educativa y sus integrantes.


De la formación adquirida en el profesorado me llevo muchos recursos y materiales, en especial de las didácticas y las prácticas en los jardines, ya que me permitieron por ejemplo aprender distintas maneras de enseñar ciertos contenidos o como actuar en diversas situaciones del día a día con los chicos en la escuela. Como docente espero siempre poder dar lo mejor de mí para ayudar a los niños en la construcción de sus conocimientos, aprendizajes y vivencias, motivándolos a que descubran y desarrollen su ingenio y habilidades creativas. Quiero ser una docente abierta a las necesidades de mis alumnos, que pueda escucharlos cuando necesiten a alguien que los oiga y tratar de hacer lo posible para “darles una mano” si es necesario. Espero poder crear lazos de confianza con ellos, para que se sientan seguros y acompañados; generando en ellos esa sensación de considerar a la escuela como un “segundo hogar”. Pretendo ser una docente paciente y que genere alegría en ellos, para que aprendan a mirar la vida de una manera positiva y que sean perseverantes al perseguir sus sueños. 


Quiero poder reflejar en mi rol docente aquellas actitudes que mis docentes tuvieron conmigo a los largo de mi trayectoria escolar, tomando las experiencias negativas como ejemplo de lo que no quiero ser ni repetir con mis alumnos. Planeo perfeccionarme continuamente, con el objetivo no solo de beneficiar el aprendizaje de los niños, sino también para enriquecer mi propio saber y así seguir creciendo un poco más cada día. Espero convertirme en una docente misionera y poder transmitir el mensaje de Jesús, educando a mis alumnos en valores y brindándoles oportunidades de dialogo evangelizador que los ayuden a despertar y desarrollar su espiritualidad; creo que como docentes debemos vivir nuestra fe y compartir nuestras vivencias para general en los niños y niñas la curiosidad que los impulse a conocer más sobre Dios.